Todavía hay más significado
en la danza estelar. Existe una conclusión... y no muy agradable.
Si las claves Bíblicas nos han dirigido a los cielos que
se desplegaron durante el nacimiento del Mesías, entonces
ahora nos dirigen a un canto fúnebre celestial que se desenlaza
sobre los cielos de Jerusalén. El principio y final de una
vida. Si el Todopoderoso orquestó estos símbolos para
anunciar la llegada del Mesías y aquellos durante su muerte,
entonces estamos observando mucho más que simples estrellas
en los cielos. Estamos observando un poema de trágica belleza
y silenciosa admiración.
Despliegue la pantalla utilizando las flechas al costado, o apunte
y pulse con su ratón los títulos a continuación
para avanzar a las secciones específicas:
La fecha de la crucifixión (inicio de página)

Así es, existe mucho más en los cielos que declara que el “Mesias
ha llegado.” Pero para observar estos fenómenos, tenemos que saber
cuándo observar los cielos. Pedro se refirió a los fenómenos celestiales
que habían ocurrido para comprobar la llegada del Mesias. Pero,
¿Qué cielo utilizó? Existe una gran cantidad de trabajos
erúditos los cuales informan la fecha de la crucificción de Jesús
de Nazaret. Estos trabajos junto con libros históricos tanto Romanos
como Judíos, astronomía arqueológica y las palabras de la Biblia,
nos permiten identificar el día y prácticamente el momento de su
muerte. Esta es una declaración extraordinaria. Usted tendrá que
juzgar por su cuenta. Le rogamos que considere la evidencia...
Lo que podemos aprender del calendario judío. Bastante,
cuando armamos las piezas del rompecabezas. Por ley y costumbre,
los judíos de los tiempos de Jesús tomaban el día
de descanso como un día de reposo absoluto (1).
Puesto que no se permitía trabajar durante el día
de descanso, al que nosotros nos referimos como sábado, el
día viernes llegó a ser nombrado el Día de
la Preparación (2).
Era un día en que se preparaban de antemano las comidas y otras
necesidades para el día sábado. Esta es nuestra primera clave para
determinar la fecha de la crucificción, puesto que los cuatro Evangelios
declaran que Jesús fué crucificado durante el Día de la Preparación,
un viernes (3).
También es el consenso general de los Padres de la Iglesia
y los eruditos a través de la historia de la iglesia (4).
Los evangelios también relatan que la crucifixión ocurrió el día
antes del festival de Pascua (5).
Esta es una segunda clave importante puesto que nos ofrece una conexión
sólida con el sistema antiguo del calendario judío. El festival
de Pascua siempre comienza el día 14 del mes lunar judío llamado
Nisan. (Nisan 14 cae siempre en la primavera, lo cual explica la
razón de la celebración de Pascua en esta fecha). Por tradición
judía, la Pascua comienza durante el crepúsculo, la línea divisoria
entre la fecha de Nisan 14 y 15 (6).
En el calendario judío (y en el nuestro) una fecha del mes puede
caer en cualquier día de la semana. Por ejemplo, durante un año
su fecha de cumpleaños puede caer en martes, y en otro año puede
caer en jueves. Esta variación entre días de la semana es la razón
principal de que esta segunda clave sea tan poderosa. Cuando juntamos
estas dos piezas del rompecabezas, podemos darnos cuenta que la
crucificción tuvo que haber ocurrido un año en que Nisan 14 cayó
en viernes, el Día de la Preparación. Esto reduce nuestra investigación
considerablemente.
El año. Los historiadores antiguos no conectados con la
Biblia relatan que Jesús fué condenado a muerte por Poncio Pilato
(7).
Pilato fué procurador Romano de Judea durante los años 26 D.C. hasta
el 36 D.C. (8).
Estos hechos limitan nuestra búsqueda de la fecha a esos años en
específico. En el capítulo titulado Preparando el escenario descubrimos
que Jesús nació entre los años 3 y 2 A.C. También existen claves
Bíblicas importantes: el Evangelio de Lucas, reporta que Jesús inició
su ministerio público cuando tenía “aproximadamente 30 años” (9),
y el Evangelio de Juan reporta tres ocaciones cuando se celebró
el Festival de Pascua anual durante su ministerio (10).
Añada a estas piezas del rompecabezas una fecha de crucifixión
en los inicios del año 30 despues de Cristo. Durante esos
años, Nisan 14 cayó en viernes, el Día de la Preparación, dos veces:
el 17 de Abril del año 30 D.C. Y el 3 de Abril del año 33 D.C. (11)
. Para ayudarnos a determinar entre estas dos fechas, existe amplia
y fascinante evidencia.
Pilato y Sejanus (inicio de página)

La próxima clave proviene de una fuente sorprendente: un relato
escalofriante de intriga, violencia oculta y venganza maliciosa
en Roma. Nos referimos a la corte imperial...
Cuando
el César Tiberio (42 A.C. 37 D.C.) llegó a la edad de 60 años,
se había cansado de las obligaciones imperiales. Decidió, entonces,
refugiarse en la isla de Capri durante el año 26 D.C. Durante su
estancia ahí y alejado de la opinión pública, se entregó a una vida
de inmensa perversidad y crueldad. Sin embargo, los problemas de
gobierno no cesaban ni para un emperador degradado y ausente. Tiberio
dejó encargado a un regente en el capitolio romano como conducto
personal para la administración del imperio. Su nombre era Aelius
Sejanus, quien había subido al rango de capitán en la Guardia Pretoriana.
Sejanus había demostrado ser un administrador capaz y aparentemente
leal a Tiberio, sin embargo era un hombre despiadado y astuto.
Durante los cinco años que Sejanus estuvo a cargo del imperio,
se encargó de desterrar, encarcelar, suicidar o utilizar otros medios
para eliminar a muchos de sus oponentes quienes eran también posibles
sucesores de Tiberio. El cronista e historiador romano Tacitus relata
con detalle (12)
que,
aparentemente, Sejanus anticipaba algún día asesinar a quien fuera
necesario para él alcanzar el trono romano, y casi lo logró.
Desafortunadamente para Sejanus, Tiberio contaba con una fiel cuñada
llamada Antonia quien no aspiraba al trono, lo cual daba a sus opiniones
cierta credibilidad. A pesar de que la mayoría de la comunicación
proveniente de Roma se filtraba mediante Sejanus, Antonia logró
hacer llegar a manos de Tiberio una carta secreta donde describía
convincentemente toda la telaraña de tramas que Sejanus planeó.
Tiberio respondió tramando su propia sorpresa. Mandó
a un emisario con una carta detallada para ser leída públicamente
en el Senado Romano cuando Sejanus estuviera presente. Al final
de la misiva, Tiberio soltó una venenosa denuncia contra
Sejanus y ordenó su arresto. El sorprendido tramador fue
arrastrado a fuerzas de la sala del senado y ejecutado el mismo
día: el 18 de Octubre del año 31 después de
J.C.
La importancia de esta fecha. Porque las historias romanas
y bíblicas se intersectan. Durante sus días supremos, Sejanus primeramente
influenció y posteriormente asignó a muchos de los oficiales imperiales.
Pilato fue asignado Prefecto de Judea durante los tiempos en que
Tiberio se jubiló a la isla de Capri. Sejanus era notorio por su
anti semitismo (13).
Al igual que su benefactor, Pilato siguió las mismas políticas en
contra de la nación Judía durante su gobierno en Judea. Unos cuantos
ejemplos ilustrarán el modo en que Pilato trataba a los judíos.
Los romanos estaban al tanto de que los judios evitaban el uso
de imágenes esculpidas. Sin embargo, Tácito, quien trataba con desdén
al pueblo judío (14),
comenta correctamente en “The Histories”, Libro
V:
“...Los judíos sólo cuentan con ideas mentales de lo
divino, en escencia uno. Llaman profanos a los que producen representaciones
de Dios en forma humana hechas de materiales perecederos. Creen
que ese Ser es supremo y eterno, sin capacidad para hacer una representación
del mismo ni de perecer. Por lo tanto, no permiten que se levante
ninguna clase de imagen en sus ciudades y mucho menos en sus templos.”
Por supuesto, este rechazo de imágenes esculpidas tiene su raíz
en los Diez Mandamientos, los cuales estan anotados en el Libro
del Éxodo, capítulo 20:
4 “No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza
con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la
tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. 5 No
te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el SEÑOR tu Dios,
soy un Dios celoso...”
Sabiendo esto, Pilato procedió a instalar imágenes de Tiberius
en el templo judío de Jerusalén, una inmensa ofensa. De las crónicas
de Josephus tituladas Guerras, Libro II, capítulo 9:
“Ahora Pilato, quien había sido asignado por Tiberio
como procurador en Judea, mandó a Jerusalén, durante la noche, las
imágenes de César llamadas ensignias. Esto causó un gran tumulto
entre los Judíos al amanecer, aquellos que pudieron acercarse estaban
asombrados ante tal espectáculo, pues se dieron cuenta de que los
romanos estaban pisoteando sus leyes; ya que dichas leyes no permiten
que se traiga ningún tipo de imagen a la ciudad. Aparte de la indignación
que los ciudadanos sufrieron ante este desafío, una gran cantidad
de gente vino de los pueblos a ver lo que ocurría. Estos campesinos
fueron directamente a Pilato en Cesarea, y le imploraron que retirara
esas ensignias de Jerusalén, y les permitiera conservar sus leyes
invioladas y antiguas. Pero una vez que Pilato rechazó sus ruegos,
cayeron prostrados al suelo y continuaron inmovibles en esa postura
durante cinco días e igual cantidad de noches. Al día siguiente,
Pilato encabezó el tribunal, en la plaza del mercado, y llamó a
la multitud, deseoso de darles una respuesta y luego les dió la
señal a los soldados para que todos al mismo instante acorralaran
a todos los judíos con sus armas; y tres filas de soldados acorralaron
a los judíos. Los judiós estaban totalmente consternados ante el
tratamiento tan inesperado. Pilato les dijo que serían cortados
en pedazos, a menos que aceptaran publicamente las imágenes de César,
y ordenó a los soldados que sacaran sus espadas. Los judios en ese
instante y de mutuo acuerdo se postraron al suelo nuevamente, expusieron
sus cuellos, y gritaron que estaban listos para morir antes de transgredir
sus leyes.”
Otros ejemplos de maltrato intencional de Pilato hacia los judíos
han sido anotados en crónicas antiguas. El cronista Filo reporta
que Pilato también propuso instalar un colosal ídolo en el sanctasanctórum
del templo, el lugar más sagrado del templo en Jerusalén (15).
El cronista Josefo reporta que Pilato embargó las ofrendas religiosas
traidas por los judíos para alabar en el templo, y las utilizó para
pagar por los proyectos de trabajos Romanos (16).
El Evangelio de Lucas nos relata que Pilato mandaba a asesinar
a los adoradores judíos y posteriormente mandaba mezclar su sangre
con aquella que habían traido para llevar a cabo sus sacrificios
religiosos, una horrorosa profanación (17).
Así también durante la crucificción, Pilato ordenó colgar un rótulo
sobre la cruz de Cristo la cual lo declaraba “Rey de los Judíos”,
burlándose así de las autoridades judías aún cuando los complacía
(18).
Pero todo esto brinda una pregunta fundamental con respecto a la
ejecución de Jesús. El hábito de Pilato era evitar hacer cualquier
cosa que fuera de agrado a sus súbditos, los judíos (19).
Así es que, ¿por qué aceptó el clamor en contra de Jesús? ¿por qué
no darle la libertad, aunque fuera sólo por el simple hecho de irritar
a los sacerdotes quienes lo querían muerto? El relato Bíblico declara
la intención de Pilato de liberar a Jesús, y que casi lo hizo. Sin
embargo, algo cambió. Algo que causó que Pilato respondiera hacia
las autoridades judías, a regañadientes, en lugar de tratarlos con
su acostumbrado y venenoso desdén.
Lo que cambió fue Sejanus. Estaba muerto. Aún más problemático
para Pilato, después de que Tiberio lo mandó ejecutar, empezó a
aislar a los aliados y oficiales que Sejanus había asignado. Muchos
fueron juzgados, torturados prolongadamente y ejecutados con métodos
diseñados para inculcar terror. En el libro De Vita Caesaarum:
Tiberius, Suetonio describe el tratamiento de los aliados de
Sejanus con torturas inmencionables en este lugar. Una de las pocas
descripciones mencionables del año LXII:
“En Capri aún muestran el lugar donde se realizaban
las ejecuciones, desde donde él mandaba la ejecución de aquellos
que habían sido condenados después de sufrir prolongadas y exquisitas
torturas. Los mandaba arrojar de cabeza al mar ante sus ojos mientras
que una banda de marineros esperaba en el mar para romperles los
huesos con remos y pértigas con el propósito de asegurarse que no
les quedara aliento para sobrevivir.”
Tácito relata en "Los Anales", Libro V:
“Las ejecuciones se convirtieron en un estímulo para
alentar la furia de [Tiberio], quien ordenó la muerte de todos aquellos
que estaban aprisionados por tener conecciones con Sejanus acusándolos
de complicidad. Ahí quedaron en montones o aislados, los incontables
cadáveres de toda edad y sexo, tanto aquellos que habían sido ilustres
como los poco conocidos. Parientes y amigos tenían prohibido acercarce,
lamentarse, o contemplar los cadáveres por mucho tiempo. Se mandaron
espías a rodearlos, quienes notaron el pesar de cada persona que
seguía el cadáver descompuesto hasta que era arrojado al Tiber,
donde flotaba o se quedaba atascado en los bancos del río y nadie
se atrevía a quemarlos ni tocarlos. La fuerza del terror había extinguido
completamente el sentido de compañerismo humano y con el aumento
de crueldades, la piedad se hizo a un lado.”
Tiberio también pronunció la revocación a las órdenes y políticas
de Sejanus, a incluir sus políticas anti semitas. La nueva posición
oficial fué “dejar a los judíos en paz” (20).
Sin embargo, este no fué un cambio de dirección casual. El nuevo
mandato llegó en medio de la vigorosa exterminación de muchos de
los oficiales que Sejanus había asignado. Oficiales tales como
Pilato..
Después del día 18 de Octubre del año 31 D.C., Pilato vivió dentro
de un contexto político letal. Si el “juicio” de Jesús ocurrió después
de esta fecha, la extraña ambivalencia de Pilato hacia Jesús y los
líderes judíos no es tan extraodinaria después de todo en este
momento de la historia sus prejuicios le hubieran costado su vida.
Conociendo este contexto, también podemos entender la razón por
la cual Pilato tuvo un temor genuino cuando los judios rogaban a
gritos la ejecución de Cristo. En el Evangelio de Juan, capítulo
19:
12 Desde entonces Pilato procuraba poner en libertad
a Jesús, pero los judíos gritaban desaforadamente:
- Si dejas en libertad a este hombre, no eres amigo del emperador.
La profesía de Daniel (inicio de página)

Se está haciendo más claro que la fecha que buscamos es el 3 de
Abril del año 33 D.C. Una antigua profesía judía del Mesias añade
más evidencia.
Muchos siglos antes del nacimiento de Cristo, un joven judío fue
tomado prisionero. Había sido secuestrado de su tierra y de todo
lo que conocía. Quizás se fue tropezando, con los pies ensangrentados
junto con otros prisioneros. Posiblemente, montó un camello o carro
a causa de su derecho de nacimiento. La historia no nos proporciona
estos detalles. Viajó durante varios meses desde Judea, la cual
no volvería a ver jamás. Sin embargo, aún cuando fué arrancado de
todo lo que conocía, el joven nunca olvidó sus orígenes. La Biblia
nos declara que el joven nunca perdió la fé en su Dios. Su nombre
era Daniel.
Era el año 605 A.C. El pequeño estado de Judá había sido invadido
por el gran ejército de Nebucodonozor, rey de Babilonia. El estado
de Judá había apoyado al país perdedor del conflicto entre Egipto
y Babilonia y terminó pagando el precio (21).
Con el propósito de garantizar su conformidad como estado vasallo,
muchas de las familias reales y aristrócratas de Judá fueron secuestradas
en lo que muchos llaman el primer cautiverio de Babilonia. Daniel
estaba entre éstos.
La Biblia relata que Daniel fué preparado para servir en la corte
de Nabucodonozor. Daniel aprendió el idioma, literatura y costumbres
de su nuevo país. Con el paso del tiempo, se convirtió en consejero
de confianza del rey, mucho más competente que todos los otros consejeros
reales. La Biblia declara que su verdadera fuerza se basaba en su
fé y en su Dios, no en sus habilidades personales.
Aunque su éxito en la corte del rey era extraordinario, y a pesar
de que nunca regresó a su pais, su corazón tuvo que haber permanecido
en la tierra de su infancia. La Biblia nota sus oraciones mas
bien lamentos. Ruegos de tal pasión que debieron haber lágrimas
en sus ojos cuando las oraba (22).
Daniel le rogó al Señor en intercesión por su pueblo, para que terminara
el cautiverio, por la reconstrucción del templo en Jerusalén.
La Biblia relata que durante ese tiempo de pasión, Daniel tuvo
una visión. El ángel Gabriel se apareció y le habló. El Libro
de Daniel, capítulo 9:
“21 Se acercaba la hora del sacrificio vespertino.
Y mientras yo seguía orando, el ángel Gabriel, a quien había visto
en mi visión anterior, vino en raudo vuelo a verme 22 y me hizo
la siguiente aclaración:
“Daniel, he venido en este momento para que entiendas
todo con claridad. 23 tan pronto como empezaste a orar, Dios contestó
tu oración. He venido a decírtelo porque tú eres muy apreciado....
...
25 “Entiende bien lo siguiente: Habrá siete semanas desde la promulgación
del decreto que ordena la reconstrucción de Jerusalén hasta la
llegada del príncipe elegido. Después de eso, habrá sesenta y
dos semanas más...
26 después de las sesenta y dos semanas, se le quitará la vida
al príncipe elegido...”
La palabra Cristo significa “Príncipe Elegido”. Por esta y otras
razones, la mayoría de los comentaristas concluyen que Daniel recibió
una predicción de la venida del Mesias. Aún más, Daniel se enteró
de la fecha de la muerte del Mesias, la fecha en que se “le
quitará la vida”. Esta es la fecha que deseamos para nuestra investigación
astronómica. Así es que, ¿Es posible descifrar el simbolismo
numérico de las “sietes” de Daniel? Quizás
no sea tan complicado como parece.
Si tomamos una aproximación directa, supongamos que los “siete”
se refieren a siete años. Gabriel le dijo a Daniel que después del
decreto para reconstruir Jerusalén, habrían “siete sietes” (lo cual
resulta en 49), más “sesenta y dos sietes” (lo cual resulta en 434).
Después de estos 483 años, al “Príncipe Elegido” se le “quitará
la vida”. Si la profesía es correcta, este será el año de la crucifixión.
Recuerde que en la antigüedad, no se utilizaba el calendario moderno
de hoy día. En otros pasajes proféticos, se utilza un año lunar
de 360 días (23).
Para convertir las fechas a nuestro calendario moderno que utiliza
el año solar, y que es más largo, tenemos que dividirlas entre el
tiempo que le toma a la tierra terminar una órbita alrededor del
sol, es decir 365. 24 días. Esto resulta en 476 años en nuestro
calendario (24).
Ahora contamos con una cantidad de años, pero, ¿desde cuándo debemos
de empezar a contar? Gabriel ordenó contar “desde la promulgación
del decreto para la reconstrucción de Jerusalén.” ¿Cuándo fue que
ocurrió esto? El profeta Nehemías reporta ese decreto, y lo identifica
como el vigésimo año de Artajerjes (25).
En nuestro calendario, ese es el año 444 A.C. (26).
Contando 476 años desde el 444 A.C. y recordando que no existe el
año “cero” J.C., descubrimos que Gabriel le dijo a Daniel: al Mesias
se le quitará la vida en el año 33 D.C.
Esta sorprendente profesía, predicha mas de 500 años antes del
nacimiento de Cristo, es consistente con toda la demás evidencia
que hemos visto. Así es que tenemos mas confianza de que la crucifixión
de Jesús ocurrió el día 3 de Abril del año 33 D.C. Pero el argumento
decisivo, quizás la evidencia más poderosa es astronómica. Tomemos
en consideración el argumento de Pedro.
El argumento de Pedro. (inicio de página)

Ahora avancemos más allá de la crucificción para añadir la última
pieza de evidencia respecto al día de la cruz. La Biblia reporta
que el Mesias resucitado les dió instrucciones a sus discípulos
de no abandonar Jerusalén hasta que no recibieran el poder del Espíritu
Santo. Quizás estaban confusos preguntándose si Jesús estaría hablando
de algun evento político (27).
Y se quedaron.
Estaban aún ahí para celebrar la fiesta judía
del Pentecostés, la cual se celebra 50 días después
de la fiesta de Pascua y de la Crucifixión. La ciudad de
Jerusalén estaba llena de visitantes de todas partes del
cercano Oriente. La Biblia reporta una serie de inesperados y asombrosos
eventos que ocurrieron durante esta celebración: el sonido
de un viento apresurado, algo como llamaradas posándose sobre
los discípulos. Igual de extraño, los discípulos
empezaron a hablar, pero no en sus idiomas nativos, los cuales eran
Arameo y Hebreo. Estaban hablando en idiomas que no habían
aprendido. Consecuentemente, fueron entendidos por innumerables
visitantes extranjeros en la ciudad (28).
En ese momento se soltó un pandemonio en la ciudad. Las multitudes
se abrieron paso a empujones para acercarse. Los viajeros escucharon
sus propios idiomas en boca de galileos y estaban desconcertados.
Algunos molestosos estuvieron interrumpiendo y gritando: “¡Están
todos borrachos!” El apóstol Pedro se levantó en medio de la confusión.
Nos podemos imaginar su mano extendida para calmar al gentío. Entonces
en voz resonante procedió a dar una explicación de lo que estaba
ocurriendo. Escuche y considere mientras Pedro argumenta usando
las palabras del profeta Joel, las cuales fueron registradas alrededor
del año 835 A.C. Del Libro de los Hechos, capítulo 2:
14 “Entonces Pedro, con los once, se puso de pie y
dijo a voz en cuello: “ Compatriotas judíos y todos ustedes que
están en Jerusalén, déjenme explicarles lo que sucede; presten atención
a lo que les voy a decir. 15 Estos no están borrachos, como suponen
ustedes. ¡Apenas son las nueve de la mañana! 16 En realidad lo que
pasa es lo que anunció el profeta Joel:
17 “Sucederá que en los últimos días dice Dios -
, derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano. Los hijos y
las hijas de usstedes profetizarán, tendrán visiones los jóvenes
y sueños los ancianos. 18 En estos días derramaré mi espíritu aún
sobre mis siervos y mis siervas, y profetizarán. 19 Arriba en el
cielo y abajo en la tierra mostraré prodigios: sangre, fuego y nubes
de humo. 20 El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre
antes que llegue el día del Señor, día grande y esplendoroso. 21
Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.”
Entonces Pedro lanzó el golpe contundente. El Libro de los Hechos,
capítulo 2:
22 ”Pueblo de Israel, escuchen esto: Jesús de Nazaret
fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, señales
y prodigios, los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de
él, como bien lo saben”
Pedro afirma que la profesía de Joel se ha cumplido y que su
audiencia lo sabe en otras palabras, que ellos mismos
han sido testigos de las señales. Este es el mismo argumento que
el Apóstol Pablo hizo, como ya lo hemos discutido en el capítulo
titulado Preparando el Escenario. Este argumento no hubiera
tenido ninguna fuerza persuasiva en lo absoluto a menos que la audiencia
de Pedro y Pablo hubiera sido testiga de estos hechos. Ambos hombres
supusieron que todos estaban al tanto de las señales de las que
estaban hablando. Esta es una poderosa evidencia de que los fenómenos
ocurrieron. De interés particular para nuestra presentación es lo
siguiente: Joel declaró que ocurririan fenómenos astronómicos. Y
ahora Pedro declara, “Ustedes los han observado.” ¿Cuáles eran estos
fenómenos?
“El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre...” Los
evangelios relatan que el sol se obscureció el día de la crucifixión
desde el medio día hasta las 3 de la tarde (29).
Ciertos recursos antiguos no relacionados con la Biblia confirman
este evento. Phlegon Trallianus lo reporta en su historia titulada
"Olympiades" (41):
"Durante el cuarto año de la Olimpiada 202 [32-33
AC], ocurrió un eclipse del sol mucho más grande que otros eclipses
reportados anteriormente, y la noche descendió a la sexta hora del
día [medio día], de tal manera que las estrellas aparecieron en
los cielos; y ocurrió un gran terremoto en Bithynia y sacudió la
mayor parte de Niceaea." (42)
Pero ¿qué ocurrió con la luna de sangre?
El canto fúnebre celestial (inicio de página)

La
respuesta a esa pregunta fija la fecha de la crucifixión con precisión.
Sin lugar a dudas, de hecho, y a causa de que la “luna en sangre”
tiene un significado específico. En la literatura antigua, no sólo
en la Biblia, significa un eclipse lunar. ¿Por qué “en sangre”?
Porque cuando la luna está en eclipse lo hace en la sombra de la
tierra. La luna no recibe luz directa del sol, sino que se alumbra
únicamente con la tenue luz refractada por la atmósfera de la tierra.
Durante un eclipse total de luna, ésta brilla en rojo, como usted
debe saber si lo ha visto.
Esto tiene gran significado, porque de acuerdo a los cálculos de
Kepler podemos determinar exactamente cuando ocurrieron eclipses
históricos. Quizás no le sorprenda saber que sólo en una fiesta
de Pascua se observó un eclipse lunar desde la ciudad de Jerusalén
mientras Pilato era gobernador (30).
Ocurrió el día 3 de Abril del año 33 D.C., el Día de la Cruz..
Ese día había sido precedido por una noche de horrores como
había profetizado Isaías. En vez de una noche de sueño para
Jesús, hubo horas de interrogaciones y burlas, saliva escupida en
su cara, latigazos arrancando carne de su espalda y espinas clavadas
en su cabeza. Isaías escribe que el Mesias sería azotado hasta que
estuviera “desfigurado al grado de no tener aspecto humano” (31).
Y así, Jesús fué brutalizado durante tres “juicios” en medio de
la madrugada ante los sacerdotes Anás y Caifás (32),
el Rey Herodes (33)
y el prefecto romano Poncio Pilato (34).
Finalmente, su destino lo decidió una multitud (35).
Lo marcharon al monte Gólgota, el lugar de la calavera, y lo crucificaron.
Moriría en un lapso de seis horas.
Los evangelios relatan la cronología. Los martillos clavaron los
clavos en su cuerpo a las 9 de la mañana (36).
Le levantaron. Al medio día y durante las próximas tres horas, el
cielo se obscureció (29).
En el templo de la ciudad de Jerusalén, únicamente
a los sacerdotes se les permitía entrar en la presencia de
Dios — una gruesa cortina excluía al hombre común.
Durante la crucifixión, este velo se rasgó por la mitad de arriba
abajo, mientras que un terremoto separaba rocas y abría tumbas (37).
En la obscuridad y tumulto de estas señales, hasta los guardias
romanos se arrepintieron de haber tomado parte en este asesinato
(38).
Nuestro Señor Jesucristo murió a las 3 p.m. (39).
Lo quitaron de la cruz antes del anochecer para preservar la santidad
de la inminente fiesta de la Pascua (40).
Pero las señales y prodigios no cesaron. Cuando la luna salió
esa noche, era de color rojo sangre. Solamente podemos imaginar
el espanto de aquellos que estuvieron presentes durante todos estos
eventos, y su aumentado temor con el acontecimiento de más
señales.
Pero había más que no podian ver. Las ecuaciones de Kepler
indican que la luna salió en eclipse, ya roja, cumpliendo con la
visión de Joel. Necesariamente, esto significa que el eclipse comenzó
antes del anochecer. Con la ayuda de programas de computación,
podemos observar debajo del horizonte y ver la sombra de la Tierra
iniciar el eclipse. Cuando hacemos esto, notamos que exactamente
a las 3 p.m. mientras Jesús suspiraba su último aliento
en la cruz, la luna se convertía en rojo sangre.
Durante el nacimiento de Cristo, los cielos se pueden observar
como una poesía visual con la nueva luna simbólicamente naciendo
a los pies de Virgo, la virgen. Para completar este poema celestial,
la noche de la muerte de Jesús, la luna había regresado
al pie de la virgen. Pero ahora estaba llena, una vida completamente
vivida, bañada en sangre.
...¿Tiene
esto algún significado?